Se trata de la representación como agente diligenciador ante diversas entidades publico y/o privadas y ante otras personas naturales, actuando a nombre de la persona o entidad requirente de la gestión.

Esta labor se enmarca dentro de servicios de carácter jurídico que requieren actuaciones previas, concomitantes o posteriores para poder avanzar en los objetivos acordados y realizar de forma más prolija los servicios contratados.